Búsqueda personalizada

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Beneficios para la salud de caminar por la tarde


Salir a caminar siempre arroja beneficios para el cuerpo y la mente, ya que por un lado nos ayuda a ejercitarnos y por el otro también contribuye a calmar estados de ansiedad, alejar pensamientos negativos y a relajarnos. Sin embargo, para añadir más ventajas parece ser que hacer una caminata antes de que caiga el sol es aún más saludable.

Beneficios para la salud de caminar por la tarde

Mediante estudios realizados se ha comprobado que cuando se sale a dar un paseo al atardecer, la tensión y el ritmo del sueño tienden a regularse naturalmente.

Contrariamente a lo que se pueda creer, cuando estamos cansados y salimos a caminar a última hora de la tarde, el cuerpo recupera energía a la vez que se distiende.

La recomendación es hacer una caminata de entre 30 y 60 minutos, sin importar cuan cansada estés, ya que es una buena forma de ejercitarse sin que sea necesario realizar un gran esfuerzo.

Si tomas por costumbre salir a dar un paseo antes de acostarte seguro obtendrás un sueño reparador, te librarás de noches en vela o contribuirás a mejorar tu insomnio, ya que el solo hecho de caminar te aportará paz y relajación.

1. Mejora tu digestión

La forma de hacerlo es cenar más temprano, para que luego de 30 minutos puedas salir a caminar, con lo cual, a la hora de irte a dormir, el proceso de digestión ya habrá terminado y así evitarás sentirte hinchado o con molestias estomacales.
2. Mantener el peso adecuado

Salir a caminar, además, te ayudará a mantenerte en un peso adecuado, o en el caso de que te encuentres haciendo algún tipo de dieta para bajar de peso, también te servirá. Solo incrementa el tiempo que caminas a diario o camina más rápidamente para quemar mayor cantidad de calorías.
3. Más vitamina D

Salir a caminar al caer la tarde, cuando todavía quedan los últimos rayitos de sol, es muy beneficioso para obtener vitamina D sin riesgos de sufrir quemaduras, ya que es el mejor sol que se puede tomar.

Por otra parte, si trabajas en una oficina y has estado todo el día sentado frente a tu ordenador, no hay nada como un buen paseo al atardecer para oxigenar tu sangre, respirar aire puro y descansar tu vista de la pantalla de tu ordenador.


Cómo impactan los diferentes tipos de baile en nuestra salud


El baile es una actividad ancestral: cada una de las diferentes tribus que habitaron el planeta llevaron a cabo ésta saludable practica desde tiempos inmemorables. No es de extrañar que así sea, ya que bailar sube el nivel de endorfinas de forma natural provocando bienestar general; pero esto no es todo: ¡sigue leyendo para enterarte de otros beneficios!

Cómo impactan los diferentes tipos de baile en nuestra salud

Hay excepciones, pero es bastante raro ver a un bailarín que tenga sobrepeso; en su gran mayoría sus cuerpos están muy bien torneados, son elásticos y atractivos. La danza –del tipo que sea– contribuye al trabajo de varios grupos musculares, hace que el cuerpo se vuelva más flexible, resistente y coordinado.

Cada baile aporta algo diferente al cuerpo, por ejemplo, la danza o el aerobic son bailes en los que se trabaja mucho con la coordinación de los movimientos corporales; mientras que el ballet se enfoca en las formas.

El baile forma parte de la expresión corporal, esta se manifiesta a través de la danza haciendo que consigamos una sensación de bienestar muy benéfica, tanto para el físico como para la mente.

1. El baile como recurso para bajar de peso

Sea del tipo que sea, el baile acelera el ritmo cardíaco, por lo que indudablemente es una buena táctica a tener en cuenta cuando deseamos perder kilos. Practicarlo con frecuencia puede ser un buen sustituto de cualquier deporte e incluso hasta del gimnasio.

De acuerdo a la bailarina profesional Barbara Craddock, practicando ballet se pueden quemar hasta 432 calorías por hora. A este dato le siguen bailes como la salsa, los bailes de salón y discoteca, con los que se quemarían alrededor de 396 calorías en una hora. Si escoges bailar vals, perderías unas 216 calorías por hora.

2. Equilibrio y coordinación

Según el baile que practiquemos será la influencia que este tenga sobre nuestro cuerpo; por ejemplo, el tango argentino conformado por varios giros, patadas y giros del torso necesitan de una estabilidad importante para poder hacerlos, por lo que en este aspecto se trabaja mucho el sentido del equilibrio.

Cuando se hacen bailes en equipo, como podrían ser las coreografías, se pone en juego la coordinación, ya que todos deben estar armonizados en los pasos y movimientos que efectúan.

3. La postura y el baile

De acuerdo a la bailarina profesional Christina Chitwoo, el baile ayuda a tonificar los músculos que están alrededor de la columna vertebral y los de la parte trasera del estómago, lo que a su vez contribuye a que tengamos una postura correcta, evitando que nos encorvemos.

4. Mejora del tono muscular

La flexibilidad, junto al tono muscular, ayudan a tener mayor resistencia y a aliviar los dolores de espalda, por lo que el baile constituye una actividad perfecta para trabajar las piernas, los glúteos, las caderas, la zona baja del abdomen; y depende del baile que escojas hacer, también puedes trabajar los brazos y la zona superior del cuerpo.


¿Por qué duele el bazo cuando corremos?


Cuando el dolor del bazo se manifiesta, es difícil hacerlo desaparecer y normalmente la respiración se vuelve complicada. La primera consecuencia del dolor de bazo será intentar reducir la velocidad, incluso pararse un momento. Algunos minutos tras parar de correr, el dolor desaparece, lo que es todavía más frustrante. Así pues, la respiración podría ser una de las causas de este dolor, pero no únicamente. Hoy te contamos cuáles son las causas del dolor de bazo.

El diafragma

Relacionado con un problema de origen muscular. En este caso el dolor parece estar relacionado con una mala oxigenación de ciertos músculos que tienen una función activa durante la respiración (diafragma, músculos abdominales). El diafragma es un músculo importante: está situado entre los pulmones y la parte abdominal, donde se encuentra también el aparato digestivo. Al contraerse, se baja y permite la dilatación de los pulmones, que se materializa en la respiración.

Cuando se relaja, sube y comprime los pulmones, lo que se materializa en la expiración. El diafragma es solicitado durante la aceleración del ritmo respiratorio (directamente relacionado con la intensidad de la carrera) y podría ser víctima de contracturas. Esta explicación es una de las más convincentes, ya que este último pasa de 16/20 contracciones por minuto a 100/150 contracciones por minuto a lo largo del esfuerzo.

La vascularización

Relacionada con una deficiencia vascular. En este caso precisamente, se evoca una tetania de ciertos órganos relacionados con un flujo sanguíneo demasiado importante. Los órganos concernidos son el bazo o el hígado, en función de si el dolor se manifiesta en el lado derecho o izquierdo.

Este flujo de sangre a nivel de estos órganos es consecuencia de una demanda importante de los miembros inferiores en términos de volumen sanguíneo durante el esfuerzo. La sangre que alimenta los músculos provocaría un estrechamiento a nivel de los dos órganos anteriormente citados, ya que estos últimos no son elásticos.

Finalmente, una digestión insuficiente o de mala calidad puede ser otro factor importante. En efecto, el flujo sanguíneo a nivel del abdomen puede contrariar la buena marcha de los músculos respiratorios y de los miembros inferiores. En este caso, el diafragma se ve directamente afectado, lo que nos sitúa de nuevo en la primera causa.

Ahora que ya sabes por qué duele el bazo cuando corres, puedes tomar las medidas necesarias para aliviar este malestar.


¿Cómo evitar el frío y el dolor de garganta cuando corremos?


Los días se acortan y el tiempo se hace cada vez menos clemente. El frío ya ha empezado a hacer de las suyas en el hemisferio norte. ¿Se deben guardar en el armario las zapatillas de deporte? Nada de eso. Es posible correr al aire libre durante todo el año. Pero hay una serie de reglas que conviene respetar si se quiere evitar el dolor de garganta a la hora de correr en invierno.

1. Vestirse ligeramente

En invierno conviene evitar la transpiración al máximo. Cuando se suda, las molestias e incomodidades están a la orden del día, y los riesgos de hipotermia aumentan. ¿Qué se debe hacer entonces? Olvidarse de los abrigos pesados y del algodón, y optar por las multicapas (como una cebolla). Al principio se pasa frío, pero luego el cuerpo se siente mejor. En época de frío se debe optar por una ropa interior ajustada, una ropa aislante y un abrigo que corte el viento. Y para la parte de abajo, un pantalón que corte el viento de frente sobre ropa interior abrigada.

2. Mantener las extremidades calientes

Se pierde mucho calor por la cabeza, por eso conviene llevar un gorro de lana. Preferentemente debe cubrir las orejas. Mejor es llevar mitones que guantes enteros en las manos, puesto que son más eficaces a la hora de mantener el calor. ¿Y para los pies? Lo ideal es llevar unos calcetines de lana merina, y es preferible que sean largos a gruesos, ya que cuando el tobillo está expuesto al frío y a la nieve, el frío puede calar hasta los huesos. Se debe escoger un calzado más caliente.

3. Permanecer visible todo el tiempo

En invierno, el sol está muy poco presente. Si se entrena por la noche conviene garantizar que se está visible. Para ello es bueno llevar ropa de colores vistosos, así como también elementos reflejantes. Además, muchas empresas ofrecen accesorios para aumentar la visibilidad de los corredores. Si se corre por las calles, siempre habría que hacerlo en sentido inverso de la circulación para ver llegar a los coches.

4. Dar pasos más cortos

Esta regla vale tanto para calzada resbaladiza como insegura. Más vale reducir la amplitud de la zancada con el fin de reducir los riesgos de sufrir algún tipo de daño o caída. Normalmente, se hace instintivamente.

5. Proteger la piel

El frío seca particularmente la piel. Se debe aplicar una loción hidratante y protectora, especialmente porque el sol puede ser dañino cuando se refleja sobre la nieve, razón para no olvidarse de aplicar un producto protector de los rayos UV. También se deben proteger los labios para evitar que se cuarteen.

6. Beber agua

En invierno, la sensación de sed se reduce. Si se corre más de una hora, es importante hidratarse bien. Cuando hace mucho frío y las fuentes de agua de los parques están fuera de uso, la cosa no parece tan sencilla. Para evitar que el agua que se lleva no se congele, se debe meter la botella en un estuche isotérmico o llevarla debajo del abrigo.


Fuente vivirsalud.imujer.com

miércoles, 26 de noviembre de 2014

La mejor hora para entrenar en función del tipo de ejercicio


Del mismo modo que existe un ciclo para el metabolismo o para el sueño, el rendimiento físico sufre altibajos a lo largo de la jornada, por ello es habitual que existan tantas opiniones como personas que practiquen algún tipo de ejercicio físico a diario sobre el momento más adecuado para hacerlo.

Mientras numerosos estudios apuntan que no hay nada mejor que hacer ejercicio de buena mañana, otros señalan el atardecer como la hora mágica de la jornada para el deporte. “El caso es ponerse a ello, encontrar un momento al cabo del día para hacer ejercicio físico”, asegura sabiamente el entrenador personal Federico García Corral.

Este conocido entrenador personal y asesor nutricional resalta que “más que dilucidar la hora exacta es superar esos condicionantes que podrían impedir el acudir al gimnasio: el laboral y el familiar. Si trabajas, tu momento es a primera hora o a la caída de la tarde; no puedes elegir. Y si tienes que ocuparte de un niño, lo mismo: por eso se ve a tantas personas -sobre todo mujeres– haciendo Pilates a partir de las 10 o las 11 de la mañana. Tienen el tiempo justo antes de que el peque salga de la guardería o del colegio…”. Así que para la mayoría de las personas, el período del día idóneo para hacer ejercicio es… el único que tienen, y que encaja en su agenda.

Cardio por la mañana y ejercicios de fuerza por la tarde

Si la actividad física es moderada no es tan relevante el momento de realizarla, sin embargo, en caso de que puedas elegir el momento para hacer ejercicio, es importante saber en qué momento el organismo está más preparado para realizar entrenamiento cardiovascular o para ejercitar la musculatura.

La mejor hora para entrenar en función del tipo de ejercicio

A nivel hormonal, la testosterona no alcanza su mejor rendimiento hasta media tarde, “por lo que los músculos se encuentran mejor preparados para encarar una rutina a partir del atardecer”, explica el experto. Así, los ejercicios de fuerza, el “fitness” anaeróbico o entrenar la resistencia es aconsejable hacerlo por las tardes.

Por el contrario, de buena mañana el cuerpo está cargado de energía tras el descanso nocturno, y la actividad cardiovascular es muy recomendable efectuarla en ese momento, antes de que nuestros depósitos comiencen a vaciarse.

Respecto a ejercitarse en ayunas o no, el entrenador personal vuelve a establecer una prioridad: “Dejar que transcurran al menos un par de horas tras levantarse, de modo que las articulaciones se engrasen y la circulación se adapte al mayor ritmo que le va a ir imponiendo el ejercicio. El fitness aeróbico es estupendo realizarlo en ayunas, porque de ese modo vacías esos depósitos recién cargados durante el sueño y vuelves a cargarlos con un desayuno completo y equilibrado”.

Para concluir, el experto recuerda que “los beneficios el ejercicio son tan relevantes para nuestro bienestar que lo más importante es hacerlo; a la hora que sea, pero no menos de 30 minutos al día”.



Las tracciones, un ejercicio de musculación indispensable


Algo así como las flexiones o los abdominales, las tracciones de brazos son un ejercicio básico del entrenamiento de fuerza. Pero, ¿para qué sirven?

Las tracciones desde un punto de vista muscular

Las flexiones son un ejercicio llamado “base” para la formación de los músculos de la espalda. Permiten ganar volumen en anchura, y ensanchar espalda. Pero también ayudan a fortalecer los bíceps y los antebrazos con la flexión del brazo y el trabajo de agarre de la barra durante la realización del ejercicio.

En una típica tracción, el ancho de agarre debe estar entre 1,5 y 2 veces el ancho de los hombros, movilizando los siguientes músculos:
  • Gran dorsal
  • Medio e inferior del trapecio
  • Romboides
  • Bíceps
  • Braquiorradial
  • Pronador cuadrado y pronador redondo
También intervienen los músculos fijadores de los omoplatos, con el fin de estabilizarlos a la hora de tirar (trapecio, romboides, elevador de la escápula y gran dentado).
Las tracciones desde un punto de vista técnico

Para lograr una tracción sin el riesgo de dañar los hombros, conviene seguir las estos pasos. Con demasiada frecuencia, la realización de la tracción no es la correcta y se puede provocar una separación de la escápula con la cabeza del húmero, tirando hacia adelante,y los trapecios que se contraen para tirar de los hombros hacia arriba y hacia adelante.

La colocación: agarrar la barra con una separación mayor de 1,5 a 2 veces el ancho de los hombros, con las palmas mirando hacia adelante. La colocación del busto por debajo de la barra, completamente inmóvil, con los hombros relajados.

Ejecución: Tirar sobre los 2 brazos para llevar el torso hacia la barra bombeándolo. Tirar con los codos hacia adelante (alineados por debajo de las muñecas). Mantener los omoplatos rectos y los hombros hacia atrás. Controlar el descenso hasta tener los brazos extendidos.

La respiración: Inspirar al tirar y expirar al relajar.


Comer una manzana al día ayuda a adelgazar


La Granny Smith sería la manzana ideal para combatir la obesidad: una manzana al día podría en efecto ayudar a mantener la línea.

Comer una manzana al día ayuda a adelgazar

Ciertos compuestos no asimilables presentes en las manzanas permiten desarrollar la flora intestinal que estabiliza el metabolismo y crea el sentimiento de saciedad. Según un estudio americano sobre el tema, la Granny Smith registra los mejores resultados entre varias variedades de manzanas.

Diferencias según las variedades de manzanas

“Sabemos que en general las manzanas representen una buena fuente de estos compuestos no asimilables, pero que existen unas diferencias según las variedades”, explica Giuliana Noratto, encargada de este estudio. “Los resultados de estas investigaciones van a ayudar a los consumidores que distinguen las variedades de manzanas, a combatir la obesidad”.

Estos compuestos no son otros que las fibras dietéticas y los polifenoles que pueden sobrevivir al proceso de digestión y de asimilación.

Equilibrar la flora intestinal

Para realizar este estudio, los científicos examinaron los efectos sobre ratones obesos de varias variedades de manzanas, entre las cuales estaban la Braeburn, Fuji, Banquete, Golden, McIntosh y Red Delicious. Pero la manzana verde Granny Smith fue la que presentaba la tasa más alta de compuestos anteriormente citados.

Los investigadores subrayan que su descubrimiento podría prevenir varios problemas de salud asociados con la obesidad, como los primeros signos de la diabetes que pueden ser atenuados por los compuestos antiinflamatorios de la flora intestinal presentes en el colon.

“El alimento que consumimos determina el equilibrio de la flora intestinal”, precisa Giuliana Noratto, antes de añadir que los compuestos no asimilables presentes en las manzanas cambian la composición de las bacterias fecales de los ratones obesos y las hacen comparables con las de un ratón de peso normal.

La manzana es un alimento noble, con pocas calorías y un alto valor nutritivo. Una manzana al día permite mantener un equilibrio saludable en todo el organismo.


Claves para comprar unas zapatillas de running


La realización de ejercicio físico implica el uso del calzado deportivo adecuado para realizar dicha actividad deportiva. El running es uno de los tipos de ejercicio físico que están de moda actualmente. El calzado deportivo adecuado es tan esencial que incluso es útil para prevenir ampollas, esguinces y otro tipo de lesiones. Cuando una persona practica running, el pie tiende a inclinarse hacia adelante varios milímetros.

Por ello, para apostar por la comodidad, cuando te pruebes las zapatillas de deporte asegúrate de que es el número adecuado. Además, también es recomendable que te pruebes las zapatillas deportivas con el tipo de calcetín con el que las utilizarás habitualmente. Puede ser recomendable que haya en torno a un centímetro entre la punta del pie y la parte delantera de la zapatilla.

Para calcular el número adecuado, puedes tomar como referencia el calzado que necesitas en ciudad. En ese caso, el calzado deportivo debe de ser siempre un número más que el zapato de oficina, por ejemplo.

Conviene puntualizar que tan perjudicial es elegir un calzado muy amplio como un modelo de zapatilla que sea muy estrecha.

Otro de los criterios al elegir un buen calzado deportivo adaptado a las propias necesidades personales es tener en cuenta la anatomía personal. Una persona que pesa más de 80 kilos, por ejemplo, debe elegir una zapatilla que cuenta con un buen grado de amortiguación.

La elección de la zapatilla deportiva ideal para practicar running también varía dependiendo del tipo de suelo en el que se realiza el ejercicio físico. Por ejemplo, en el caso de realizar running por carretera es recomendable elegir un calzado deportivo que priorice la amortiguación. Mientras que aquellos corredores que practican running por caminos, es aconsejable utilizar un calzado que ofrece una gran sujeción.

Los apasionados de los entornos naturales que eligen caminos naturales para realizar sus prácticas de running, pueden elegir zapatillas que sean resistentes y con una buena sujeción. Valora la posibilidad de hacer tus compras deportivas en una tienda deportiva especializada con el objetivo de poder recibir orientación personalizada.

¿Cuál es el mejor momento del día para comprar unas zapatillas deportivas? Es mejor comprar el calzado por la tarde que por la mañana ya que en este momento, el pie tiende a estar ligeramente más hinchado.

Las zapatillas de running están diseñada para distintos tipos de pisada. Puedes consultar con un experto que pueda hacerte un análisis de pisada con el objetivo de hacer tu elección del calzado deportivo.


Aperturas de pectoral, diferentes variaciones



Seguramente que si hablamos de diferentes maneras de entrenar el pecho siempre nos viene a la mente lo más común, el press de banca en sus diferentes versiones. Pero nosotros en esta ocasión nos queremos detener en las aperturas. Otro tipo de ejercicio que tiene muchas variantes y que es necesario tener en cuenta para trabajar en su totalidad los músculos que componen los pectorales.

Las aperturas nos ayudarán a trabajar la parte central de los pectorales, concretamente la zona más interna del pectoral mayor. Es una zona que hay que trabajar por separado, ya que al tratase de músculos grandes es importante que pongamos todas las fibras que los componen a trabajar para así conseguir los mejores resultados y una armonía entre todas sus partes. Pero para poder hacerlo de manera adecuada es necesario saber cómo trabajar y qué ejercicios tenemos a nuestro alcance.

Aperturas básicas



El más habitual de todos son las aperturas convencionales. Para realizarlas simplemente nos debemos colocar tumbados sobre un banco y con una mancuerna en cada una de las manos , lo que haremos será, manteniendo una especie de línea recta que mantenga los brazos a la altura del pectoral, abriremos los brazos de modo que queden ligeramente curvados por los codos. Los abriremos de forma lateral y con la fuerza del pectoral elevaremos las mancuernas hasta que se encuentren en el centro.

Diferentes formas de trabajar

Esta es la manera habitual de hacer aperturas de pectoral. Pero podemos endurecer más el ejercicio y darle más intensidad simplemente inclinando el banco sobre el que nos estamos colocando. Más que darle intensidad, lo que conseguiremos será trabajar más una parte u otra, ya que con el banco inclinado incidiremos más en la parte media superior, al contrario que con el banco declinado, que hará que trabajemos más la parte media inferior. La parte media central la trabajaremos con el banco horizontal sin más.


Realizar las aperturas en polea es otra alternativa. Al igual que la smancuernas, las poleas nos permitirán trabajar cada plado conla misma intensidad. Solo que en este caso la elevación del peso es indirecta, ya que es la acción de la polea la que levanta. es más inestable y por ello es una forma de mantener más tensión en la parte trabajada. Al igual que con las aperturas convencionales, en polea podemos mantenernos rectos o inclinarnos más para incidir en una parte o en otra, e incluso utilizar un banco para sentarnos y servir de punto de apoyo.



Es cierto que también podemos realizar este ejercicio elevando o bajando la polea. Si la elevamos por encima de los hombros, conseguiremos incidir más en la parte más superior de la zona central del pectoral. Si por el contrario la mantenemos más en el centro trabajaremos más la parte central en su totalidad y si las bajamos, la inclinación varía y las aperturas se realizarán hacia arriba, de modo que la incidencia del ejercicio tendrá lugar en la parte inferior del pecho.

Aumentar la intensidad

Si de intensidad se trata. Lo que podemos hacer es realizar de la misma manera las aperturas de pectoral, pero en vez de elevar la carga de manera rápida, lo que haremos será contraer al máximo y hacer el recorrido de manera más lenta, de modo que la intensidad que vamos a generar en la parte pectoral sea mayor. También es necesario que al elevar las mancuernas mantengamos la correcta ejecución del ejercicio, la espalda apoyada en el banco y a poder ser no choquemos las mancuernas al finalizar, ya que así evitaremos que se pierda la tensión generada.

Es importante que tengamos esto en cuenta a la hora de realizar este ejercicio. A simple vista parece sencillo, pero hacerlo de manera correcta y seguir avanzando con sencillos trucos será una buena forma de conseguir un pecho fuerte y bien definido.


Burpees laterales: trabaja tus oblícuos



Nos encantan los burpees. Bueno, pongamos que nos gustan los diez primeros para ser honestos. Pero después de todos los que hemos hecho ya tenemos ganas de cambiar. En un post anterior os enseñamos cómo realizar el reverse burpee, y hoy os traemos el burpee lateral, específicamente diseñado para que tus oblícuos trabajen mucho más.

En el vídeo podéis ver la realización de este ejercicio, pero básicamente consiste en llevar los pies a un lado en lugar de llevarlos atrás. Sí conviene ser cuidadoso a la hora llevarlos pies bien a los lados, ya que con el cansancio corremos el riesgo de estirar las piernas hacia atrás, como en un burpee tradicional, y el ejercicio ya no sería el mismo.

Cuando seáis ya maestros del burpee lateral podéis subir la dificultad del ejercicio de distintos modos. La chica del vídeo nos muestra dos variantes: manteniendo en isométrico la parte en la que llevamos los pies hacia el lateral, o bien levantando un brazo (quitando apoyos). Otras variantes pueden ser introducir un bosu o balón medicinal en las manos o introducir el salto al final del ejercicio incluso con rodillas al pecho.

Podéis combinar el burpee lateral en un entrenamiento de tipo Tábata con otras variantes para conseguir una sesión muy desafiante. Un ejemplo puede ser el siguiente:

¿Lo probamos hoy y nos contáis qué tal ha ido? ¡Si tenéis otras variaciones o ideas originales para incluir también queremos conocerlas!

Vídeo | My Trainer Bob


Tres mejores ejercicios para tonificar tus brazos


Aunque ya hace frío y nos ponemos en modo "capa sobre capa", los vestidos de tirantes para la Nochevieja están al caer y ¿qué mejor que unos brazos tonificados para lucirlos?. A ninguna nos gustan los brazos delgados pero flácidos, de esos que al saludar parece que tengan vida propia, así que os dejamos tres ejercicios distintos para tonificar los brazos y que luzcan bonitos.

No todos los días tenemos que centrarnos en pierna y glúteo en nuestro entrenamiento: el tren superior (pecho, espalda, hombros, brazos y abdomen) es igual de importante, sobre todo para que haya una proporción y un equilibrio entre la parte superior e inferior de nuestro cuerpo (esto también influye a la hora de tener una postura correcta). Sin más preámbulos pasamos a ver esos tres ejercicios para los brazos.

Curl de bíceps con gomas



Este ejercicio nos permite trabajar los bíceps, pero no os preocupéis porque no crecerán demasiado: no tenemos la testosterona suficiente para ello, y el peso que utilizaremos no es muy grande. El curl de bíceps lo podemos realizar como en el vídeo, con una banda elástica (en este caso atrapamos la banda con los pies para crear la resistencia) o con cualquier peso que tengáis a mano en casa, no tienen por qué ser mancuernas: las botellas vacías rellenas de agua o de tierra van fenomenal.

La posición de partida debe ser de pie con los pies a la anchura de los hombros, las rodillas ligeramente flexionadas y los brazos estirados a lo largo del cuerpo. Desde ahí, sin mover los codos hacia delante ni arquear la espalda hacia atrás, tiramos de las gomas o subimos las botellas hacia arriba flexionando los codos. Para terminar volvemos a la posición incial de forma lenta, sin dejar caer el peso.

Fondos de tríceps en una silla



Este ejercicio nos ayudará a evitar las famosas "alas de murciélago" en los brazos, fortaleciendo los tríceps (la parte de atrás del brazo). El único material que necesitaremos es una silla, y mejor si las primeras veces colocamos el respaldo pegado a una pared para evitar que se desplace y nos peguemos un culetazo.

Nos colocamos de espaldas a la silla, como si nos fuéramos a sentar, pero lo que hacemos es apoyar las manos en el borde del asiento con los dedos mirando hacia delante. Desde ahí flexionamos los codos, de modo que nuestro trasero se vaya acercando al suelo. Los codos deben mirar siempre hacia atrás, no abrirse hacia los lados. Volvemos a la posición inicial ejerciendo presión sobre las manos.

¡Ojo! Errores comunes en este ejercicio son: - Subir el glúteo arriba y abajo en lugar de flexionar los codos: recuerda que lo que estás trabajando son los brazos, no las piernas. - Llevarnos los hombros hacia las orejas: es muy típico ir subiendo los hombros hasta colocarlos "de pendientes". Los hombros van siempre abajo y atrás. - Acercar demasiado los pies a la silla: cuanto más cerca estén los pies de nuestro cuerpo, más fácil será el ejercicio. Cuanto más estiradas estén las piernas (y más lejos los pies) mayor dificultad porque estamos moviendo más peso.

Flexiones de tríceps



Un ejercicio más para los tríceps, que suelen ser los músculos que más dejamos de lado. En esta ocasión haremos una flexión que va específicamente dirigida al tríceps, aunque también nos hará trabajar el pecho y el abdomen. Para este ejercicio no necesitamos nada de material.

Os recomiendo empezar sobre las rodillas, ya que es un ejercicio duro: si no podéis hacerlo sobre las rodillas también podéis comenzar de pie apoyadas en la pared e ir incrementando el ángulo de trabajo.

La posición de partida es boca abajo, sobre las rodillas, y con las manos colocadas en el centro del pecho y formando un diamante o triángulo con los dedos índice y pulgar de ambas manos. Toda nuestra espalda debe formar una línea recta, como si estuviésemos haciendo un plank, y desde ahí bajamos hacia el suelo. ¡Ojo! Los codos deben apuntar hacia atrás y quedar pegados a nuestro cuerpo, nunca apuntan hacia los lados. Ahora viene la parte difícil, la de la subida: procurad soltar el aire mientras subís.

Es muy común las primeras veces que bajemos hasta el suelo y luego no podamos subir. En ese caso lo que podemos hacer es, de momento, sólo realizar la bajada con un movimiento muy lento. De este modo iremos ganando fuerza poco a poco, y podremos realizar dentro de un tiempo el ejercicio completo.

Podéis realizar 3 series de 12 repeticiones de cada ejercicio, bien en circuito (una serie de cada ejercicio) o bien cada ejercicio por separado. No es necesario meter mucho descanso entre series: con 45 segundos o un minuto es más que suficiente.

Imagen | Thinkstock


Pautas para planificar los días de descanso del corredor


Como ya hemos comentados alguna vez en Vitónica, los descansos son tan importantes como los entrenamientos. El tiempo de descanso nos ayuda a recuperarnos física y mentalmente de los entrenos y a asimilar las adaptaciones musculares y metabólicos que supone entrenar.

Además de planificar qué hacer los días de entrenamiento, también es importante planificar los descansos en tu entrenamiento de carrera. Os vamos a dar algunos puntos a tener en cuenta en función de algunas preguntas que planteo:

Pautas para planificar los días de descanso del corredor

¿Cuántos días de descanso a la semana?: depende mucho de nuestros objetivos, nivel y de la época de entreno en la que estemos. El descanso según el tipo de corredor que seamos es lo primordial a tener en cuenta. Yo, por ejemplo, que corro 30-40 km/semana, suelo hacer 3 días de descanso. Eso sí, mi objetivo no es el de un runner amateur que solo quiere mejorar algo sus marcas, nada de competir fuerte.
¿Descansar antes o después de un entrenamiento intenso?: esto depende mucho de cómo asimile cada cual los entrenamientos. A mí me gusta dejar el día libre antes de un entreno intenso, para así darlo todo. Y, el día después, prefiero no descansar, sino hacer algo de rodaje tranquilo para descargar del día anterior. Como digo, esto es algo más personal.
¿Descanso el fin de semana o el lunes?: aquí entra en juego el horario de cada uno. Si se tiene tiempo el fin de semana, mejor dejar el descanso entre semana. Si hay muchos compromisos familiares o viajes el fin de semana, los aprovecharemos para descansar.
¿Qué hacer el día de antes de una carrera? sin duda, descanso. O, como mucho, descanso activo saliendo a trotar un poco y a estirar las piernas.
¿Y qué hacer el día después de una carrera?: aquí mi recomendación es salir a trotar algo para facilitar la recuperación. Aunque sintamos que estamos muy cansados, trotar suave nos ayudará a recuperar antes las piernas y a "limpiar" los desechos de la carrera.
¿Puedo hacer otro deporte el día de descanso? Yo, por ejemplo, aprovecho el día que no corro para hacer un circuito de fuerza o jugar a otro deporte que me guste. Eso sí, sin mucha intensidad y más en plan disfrutar de hacer otros deportes.

En general, estas son unas pautas básicas para planificar los días de descanso en tu entrenamiento de carrera. Yo suelo planificar con antelación el mes de entrenos, pero con frecuencia y, en función de horarios, es habitual que cambie los días de descanso, algo que me da cierta flexibilidad para organizarme.

Imagen | Thinkstock

Fuente vitonica.com